Les escribo sobre mi madre, Begoña Ferrero, y también, con su permiso, voy a hablarles un poco de mí.

Mi madre y yo hemos vivido varias vidas en una. Ella nació en 1938 y es una digna representante de su generación, con valores muy fuertes de sacrificio y disciplina. Se casó a los veintiún años, y crió cinco hijos: Iñaki, Ana, Oliver, Emma y yo.. Igual que tantas otras de nuestras madres, era un ama de casa que se dedicaba a sus labores, y su formación era de enseñanza primaria.

ÚNETE Y CONSIGUE UN DOSSIER DE COCINA VEGETARIANA SALUDABLE ¡GRATIS!

Suscríbete y descárgate un dossier de cocina vegetariana de forma totalmente gratuita

Begoña Ferrero Madre

En la segunda etapa de su vida, ella se vio en la necesidad de trabajar, para contribuir al sostenimiento de su numerosa familia. Trabajó como dependienta en una tienda de muebles, y luego como auxiliar en la obra social de la Caja de Ahorros de Las Palmas.

En los años ochenta, ocurrió un acontecimiento tan casual como trascendente. Le empresa le regaló un curso de masaje, y ella escribe textualmente “total, era gratis”.

Ese curso cambió su trayectoria vital. El programa educativo, al tiempo que le interesó muchísimo, no la dejó satisfecha. Imaginaba las mejoras necesarias para que “todo fuera perfecto” Del dicho al hecho; Viajó a Bilbao y a Barcelona, con el fin de adquirir la formación suficiente, y el valor necesario para crear una empresa, ¡a la respetable edad de cincuenta años!

Con los años, este emprendimiento, ha ido transformándose, gracias al tirón de nuestros alumnos y colaboradores, en una PYME familiar cada vez mayor. De aquella empresa que estaba en un sótano, y tenía un solo curso, quiromasaje, ahora organizamos más de cincuenta programas educativos de diferentes Masajes y Terapias Naturales, con dos centros permanentes, colaboraciones con otros centros, y proyectos innovadores.

Begoña Ferrero hija

Fotografía: Etta Rizz

Y ahora me presento yo. Soy Begoña A. Ferrero, la hija mayor. También tuve a mis dos hijas: Miriam y Silvia, muy joven, y fui ama de casa durante un tiempo, pero aquello no era para mí. Personalmente, y con el máximo respeto para quien opine diferente, ¡Me faltaba algo!

Así que en cuanto mi hija menor cumplió los dos años y empezó a ir a maternales, me puse en marcha para sentirme más “una mujer de provecho”. Estudié Arquitectura Técnica en la Universidad de La Laguna, y después trabajé en la construcción. En 2008, en pleno estallido de la burbuja inmobiliaria, muchos trabajadores nos quedamos desempleados. Entonces mi madre, volvió a hacerme una oferta, que hacía muchos años me venía repitiendo “Vente a trabajar conmigo” ¡Y otra vez a empezar una nueva vida a los cuarenta y seis años!

Trabajar con mi madre y mis hermanos es una de las experiencias más interesantes y desafiantes de mi vida. La empresa familiar en un sistema delicadamente equilibrado, de trabajo y relaciones personales, que nos impulsa constantemente a dar lo mejor.

Fotografía: Emma A. Ferrero

Fotografía: Emma A. Ferrero

Mi madre, tú, quien estás leyendo, y yo, no sólo somos tres personas, somos partes de una red.

Somos demostraciones, entre millones de otras historias de superación, de que aunque la vida sea un torbellino de cambios, dentro de cada uno de nosotros, tenemos lo necesario para que, todos juntos, ¡salgamos adelante!

¿Tú también te has superado? ¿Alguien te ha ayudado?

 

¿Quieres compartir tu experiencia con nosotros?
Pincha aquí: Begoña Ferrero. Participa
¿Deseas recibir tratamiento de medicina integrativa? ¿O terapia natural?
Pincha aquí: Begoña Ferrero. Cita previa
¿Deseas aprender naturopatía, terapia natural, masaje, o venir como libre oyente?
Pincha aquí: Begoña Ferrero. Escuela

 

¿Te resultó útil este artículo?  1 0 13

«La pregunta es la más creativa de las conductas humanas». Responsable de Innovación